viernes, 7 de agosto de 2009

"LAS GANANCIAS SE PRIVATIZAN: LAS PERDIDAS, SE SOCIALIZAN

Barra libre a costa del contribuyente.
Este es el sistema económico que hemos tenido y que, algunos, quieren perpetuar. Los dos juicios que ponemos como titulo de estas ideas son de un buen profesor de economía de Nueva York: Nouriel Roubini. Hemos visto, estos años, en los cuales el capitalismo se ha desarrollado a sus anchas, cómo muchos dirigentes de bancos. agencias, organismos y empresas públicas y privadas, tenían y tienen blindados sus retiros, ceses, jubilaciones. Es un blindaje a todas luces desproporcionado. En el mismo comienzo de la crisis actual hemos leido las compensaciones millonarias de directores de bancos en quiebra. Le echan de un banco y le dan 188 millones de dólares. Es una injusticia que clama al cielo. El Papa Benedicto se ha atrevido a hablar del gran mal actual de la codicia; de la enorme desproporción y desigualdad entre personas y grupos.
Cuando millones de personas pierden su dinero, su trabajo; lo elemental para vivir, los señores causantes de estos desastres económicos y humanos, cobran estas compensaciones blindadas. ¿Con qué dinero si han quebrado? ¿Con los fondos públicos? Es promover más y más injusticia. ¿Quién paga los platos rotos? Pues todos y cada uno de nosotros, sencillos contribuyentes hasta en las cosas más nimias.
Como una riada, se han desbordado todos los cálculos de la economía. Y lo curioso es que todo esto se estaba anunciando. Pero no convenia dar demasiada publicidad. Sordos y ciegos. Se felicitaba una y otra vez a quienes ganaban mucho en poco tiempo.
Se dice que a los pobres no les afecta. Si, son los primeros paganos, como siempre: quedarse sin trabajo es la mayor tragedia que le puede pasar a una persona: a veces es a toda una familia. Hablando un con concejal -asustado- me decia que dejabn las casas vacias. Se marchan. Dejan hasta el coche abandonado en los aeropuertos. No pueden pagar la hipoteca. En una zona de turismo ese dia había 70 coches nuevos abandonados.
Como una riada se multiplican las personas que pierden el empleo. ¿Qué economía puede resistir esta triste realidad? Primero tendriamos que apreparnos un poquito el cinturón- Sobre todo los que tienen un largo cinturón, porque hay muchos millones que no tienen ni cinturón. Creo que nos entendemos.
Nada que sea humano nos debe ser ajeno. Ahora es donde vamos a ver la calidad de las personas, de los grupos humanos, de los dirigentes de los pueblos. No hay soluciones inmediatas. Cada persona, cada familia tendrá que cuidar de su propio huerto, y si es posible: ayudar al vecino. El Estado puede ser pobre y endeudarse más y más, pero cada persona, cada grupo humano puede ir saliendo a flote: trabajando más y consumiendo menos. Y no hay otro camino.
Guillermo Santomé. Dominico.

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