martes, 2 de junio de 2009

DESDE CERO

Sabemos por experiencia que muchas personas, familias, grupos humanos, van saliendo hacia adelante poco a poco, a veces, con grandes dificultades.. Me hablaba una buena persona de esta crísis que padecemos todos --unos más, otros menos--. Crísis no sólo en lo económico, aunque sea lo que atormente a tantas personas y familias. Me decía que tenía un gran negocio, en notable expansión los dos ultimos años. De repente se ha encontrado en una situación límite. Ha vendido, ha podido vender todo lo que tenía; ha saldado con gran dificultad todas las deudas, especialmente la que tenía con bancos, con uno en concreto. Ha empezado un trabajo humilde. Me decía: "desde cero". Se ha despojado del coche, y unas cuantas cosas más.
No puedo olvidar la tragedia de muchos moradores de la selva: pobres y humildes. Pedían créditos al "Banco" (no debo decir el nombre); "platita" para poder sembrar, mayoritariamente arroz, yuca, plátanos. Siempre, siempre, lo que producian para comer y vender algo no les daba ni con mucho para ir pagando el crédito que hacian recibido. A la mente, con frecuencia, me venía la imagen con un hombre con la soga al cuello.
Cómo no recordar aquellas 400 vacas, toretes que con la ayuda de los misioneros, recibieron muchos moradores de la selva. Tenían que cuidarlos y hacerlos multiplicar. Al cabo de unos años unas 50 familias debían devolver UNA, "unita solamente". Es decir, multiplicar lo que habia empezado desde 0. Personalmente sólo conocí a una familia que consiguió perseverar y multiplicar su ganado. Los demás lo utilizaron para sobrevivir o para celebrar alguna fiesta ¡¡¡
Algunos han escuchado a los misioneros: no tienen deudas ¡¡qué alivio !!, han multiplicado el arroz, la yuca, los plátanos: venden y regalan a los que no tienen.
Educar para el desarrollo desde cero. Es posible, pese al gran abuso de la "avaricia de los opulentos". Esa locura del dinero como finalidad suprema, que es la gran denuncia de Benedicto XVI. Empezar desde cero cuantas veces sea necesario, en todo, amigos, en todo. Nosotros lo hacemos además con la confianza puesta en Dios.´
Guillermo Santomé, dominico.,