Hay tantas noticias negativas; cosas malas, podemos decir, que da la impresión que nuestro mundo es un desastre. ¿Tan mal lo estamos haciendo? Ojalá me equivoque, pero personalmente estoy convencido que hay muchos hombres y mujeres que trabajan por la paz y la bondad. Son mensajeros de la bondad. Nosotros queremos serlo.
En algunos momentos de la Historia de la humanidad, e incluso en la historia de cada persona pueden aparece la negritud, lo confuso, la desorientación e incluso el mal. No es dificil encontrarse con personas que "no ven salida a su camino". Pérdida de toda esperanza. Recuerdo muchas veces el "tunel de la perruca". Es un tunel largo, en el Puerto de Pajares, entre León y Asturias (España). Como todo tunel, sobre todo los largos y sin iluminar, parece que no tienen salida. En este tunel, si se mira bien, al final hay una diminuta circunferencia: como una moneda muy pequeña: un centimo de euro. Entonces llamabamos "perras" a la calderilla: luz como una moneda muy pequeña, la más pequeña, ¡¡ pero luz !!. Hay salida. Siempre hay salida, sobre todo para el que cree.
Puedo hablar de muchas cosas buenas en este momento, y quiero mencionar ante todo una leproseria. ¡¡¡Cuánta bondad he encontrado en una leproseria !! Esa leproseria existe hoy, y hay muchas personas voluntarias sirviendo a los leprosos. La alegría de tantas personas; la forma como cantan, como aceptan esa realidad. No es una cosa buena la lepra, pero si es buena la forma como muchos, muchos, la aceptan; la forma como colaboran con ella. Voluntarios que han dejado carreras, trabajos excelentes por servir y ser felices sirviendo gratuitamente a esos enfermos. Y como la leproseria, cuántas cosas buenas en favor de los demás; cuantas atenciones diarias, en cada instante, con amabilidad, con cercanía. Creo firmemente en la bondad: en la bondad cuando se atiende a pobres, a enfermos terminales. ¡¡Cómo no pensar en las colas de cada dia para ser atendidos con alimentos, en sitios concretos y con personas concretas. Dedican diariamente toda su vida a este servicio: sin ninguna retribución, sólo por amor a Dios y a los hermanos. !! ¡¡Cómo no pensar en el grupo de matrimonios dedicados a la atención de terminales, con la máxima delicadeza y dedicación!! Y no son organizaciones oficiales, son personas que desde su fe y amor profundo dedican sus vidas a servir. "Se ha derramado la bondad de Dios". Y es verdad, aunque me perdonen que por delicadeza no diga una serie de nombres concretos y lugares. Los llevo en la mente con mucha frecuencia y sabe Dios cómo estoy unido a ellos.
No es dificil que cada uno de nosotros no sólo intente tener toda la bondad, amabilidad posible, sino también llevarla a nuestro mundo. La luz está no para esconderla, taparla, sino para que alumbre.... a todo hombre y mujer. Hoy más que nunca a los que más lo necesitan.
Guillermo Santomé. Dominico.
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1 comentario:
Y sobre todo encontramos las cosas buenas en lo pequeño, sencillo, las cosas buenas de cada día. Pienso en el saludo afectuoso, la sonrisa acogedor, la pequeña ayuda que nos hace algunas veces en recoger la compra en el super, el joven que cede su asiento en el autobus a la persona mayor. Allí está la bondad, y allí está la bondad de Dios.
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