domingo, 17 de mayo de 2009

COSAS BUENAS

Hay tantas noticias negativas; cosas malas, podemos decir, que da la impresión que nuestro mundo es un desastre. ¿Tan mal lo estamos haciendo? Ojalá me equivoque, pero personalmente estoy convencido que hay muchos hombres y mujeres que trabajan por la paz y la bondad. Son mensajeros de la bondad. Nosotros queremos serlo.
En algunos momentos de la Historia de la humanidad, e incluso en la historia de cada persona pueden aparece la negritud, lo confuso, la desorientación e incluso el mal. No es dificil encontrarse con personas que "no ven salida a su camino". Pérdida de toda esperanza. Recuerdo muchas veces el "tunel de la perruca". Es un tunel largo, en el Puerto de Pajares, entre León y Asturias (España). Como todo tunel, sobre todo los largos y sin iluminar, parece que no tienen salida. En este tunel, si se mira bien, al final hay una diminuta circunferencia: como una moneda muy pequeña: un centimo de euro. Entonces llamabamos "perras" a la calderilla: luz como una moneda muy pequeña, la más pequeña, ¡¡ pero luz !!. Hay salida. Siempre hay salida, sobre todo para el que cree.
Puedo hablar de muchas cosas buenas en este momento, y quiero mencionar ante todo una leproseria. ¡¡¡Cuánta bondad he encontrado en una leproseria !! Esa leproseria existe hoy, y hay muchas personas voluntarias sirviendo a los leprosos. La alegría de tantas personas; la forma como cantan, como aceptan esa realidad. No es una cosa buena la lepra, pero si es buena la forma como muchos, muchos, la aceptan; la forma como colaboran con ella. Voluntarios que han dejado carreras, trabajos excelentes por servir y ser felices sirviendo gratuitamente a esos enfermos. Y como la leproseria, cuántas cosas buenas en favor de los demás; cuantas atenciones diarias, en cada instante, con amabilidad, con cercanía. Creo firmemente en la bondad: en la bondad cuando se atiende a pobres, a enfermos terminales. ¡¡Cómo no pensar en las colas de cada dia para ser atendidos con alimentos, en sitios concretos y con personas concretas. Dedican diariamente toda su vida a este servicio: sin ninguna retribución, sólo por amor a Dios y a los hermanos. !! ¡¡Cómo no pensar en el grupo de matrimonios dedicados a la atención de terminales, con la máxima delicadeza y dedicación!! Y no son organizaciones oficiales, son personas que desde su fe y amor profundo dedican sus vidas a servir. "Se ha derramado la bondad de Dios". Y es verdad, aunque me perdonen que por delicadeza no diga una serie de nombres concretos y lugares. Los llevo en la mente con mucha frecuencia y sabe Dios cómo estoy unido a ellos.
No es dificil que cada uno de nosotros no sólo intente tener toda la bondad, amabilidad posible, sino también llevarla a nuestro mundo. La luz está no para esconderla, taparla, sino para que alumbre.... a todo hombre y mujer. Hoy más que nunca a los que más lo necesitan.
Guillermo Santomé. Dominico.

martes, 5 de mayo de 2009

CON RESPETO Y DESDE LA DEBILIDAD

Hablamos y preguntamos a personas que están cercanas, otras están lejos, pero hoy la comunicación crea cercanía. Despues de muchos años de vida religiosa, gratificante por la gracia de Dios, me parece que es lícito hacerse preguntas; evaluar la vida personal y la vida que nos rodea.
He hablado, preguntado, a personas con responsabilidad en distintas ordenes religiosas, masculinas y femeninas. He hablado con hermanos de la Orden a la que pertenezco. Con cargos y sin ningun cargo o responsabilidades. He hablado mucho con sacerdotes, laicos.
Hay desconcierto. ¿Qué sentido tiene algunos conventos? ¿Valen para residencia de ancianos?
Hay una idea que se repite: el individualismo. Característico de nuestro tiempo.
Cuesta llamar la atención, porque todos tenemos defectos. La llamada corrección fraterna es casi imposible. Lo es en la familia, en la vida de trabajo. Con facilidad oimos: "no te metas en mi vida".
El tiempo que vivimos es un tiempo especial. Pienso que es tiempo de "gracia", de "salvación", pero también de mucha desilusión, de conductas no correctas en todos los ámbitos de la vida.
¿Qué hacer? Personalmente no conozco más que dos caminos.
El primero, ponernos humildemente delente de Dios, para que tenga misericordia de nosotros. Ponerse de rodillas es también orar. No es ninguna novedad decir que muchos que debian ser profesionales de la oración no tienen tiempo para orar. La gran esperanza es la oración "de los pequeños". Hay mucha buena gente que ora.
Lo segundo me parece más difícil: sentarnos un dia y otro, el tiempo que haga falta: intentar darnos la mano. ¡¡Eso lo hacemos!!, me dirán muchas personas. Es verdad, pero voy más allá: "tener algo en común": orar en comun con cierta unanimidad; evangelizar en común: ir a los otros. A veces tan necesitados: ovejas sin pastor. En la Semana Santa hablaba con un sacerdote de 80 años que dice 6 misas cada domingo. Y quedan lugares que esperan y gozarian si tuvieran "pastor". Porque aunque haya muchos que piensan, escriban y hablen riendose de la religión católica, también hay gente muy consciente y responsable que quiere vivir la fe que tienen por Gracia, el gran regalo de Dios. Ir a los otros, respetando todas las realidades de ayer y de hoy, pero sí dar cauce a las inquietudes de tanta buena gente, que hoy nos interpela.
P. Guillermo Santomé. Dominico.