jueves, 2 de octubre de 2008

PREGUNTAS

Ante el momento serio que vive la economia -crisis, nos dicen-, cabe hacerse algunas preguntas: ¿Por qué se produce esto?. ¿Quién tiene la culpa?, porque esto, como los terremotos, pasa por algo. ¿Dónde está el dinero que tenían los Bancos y ahora necesitan?. ¿Cómo se soluciona esto?
Ya sé que a nivel individual hay dos cosas claras:
Gastar menos de lo que se tiene. Suponiendo que se tenga, muchos no tienen nada, y por lo tanto no les va a afectar este problema. Sí, si pierde su puesto de trabajo, ciertamente.
También cabe trabajar un poco más. Personalmente recuerdo el doble trabajo en los años sesenta, que ayudó a mucha gente a salir adelante. Conocí muchos profesores con doble jornada. Lo vivíamos en la cuenca minera de Asturias. También eran mucho que trabajaban en la fábrica o minas y luego hacian otra jornada en diversos trabajos. Lo hemos vivido, practicado y fué un camino para ayudar a vivir un poco mejor y la economía ¡¡vaya si creció!!!
No es válido fabricar más billetes por parte de los Bancos Centrales.
Lo que sí parece claro es que está naciendo una economía nueva.
Lo que es totalmente injusto es que las ganancias se privaticen y las pérdidas se socialicen. Lo ha dicho un gran economista. Es decir, que los ejecutivos de Bancos en quiebra, que teóricamente no tienen dinero, cobren bonificaciones escandalosas. Y que las pérdidas las paguemos todos los ciudadanos con los impuestos. No sé si esto se ha dado, pero la afirmación que hace este economista de la Universidad de Nueva York, si se hace realidad, es un hecho que clama al cielo y que a medio y largo plazo traerá graves consecuencias. Engordar a los poderosos, a los que han tenido y tienen todo; y seguir matando de hambre a millones de seres humanos. Por ello el Papa Benedicto XVI ha insistido que el gran mal de nuestro tiempo es la codicia, el dinero. Si no se nivela el mundo de la economía; si la economía no se humaniza y piensa un poco en los más pobres, tarde o temprano tamaña injusticia traerá consecuencias no deseables para nadie. La gran depresión trajo el totalitarismo y la guerra. De todo ello todos y cada uno de nosotros somos responsables.
Guillermo Santomé, O.P.

No hay comentarios.: