Encontrarse, intentar entenderse y, si es posible, quererse. ¿Quién no desea esto?
¿Es humano el desencuentro?
No, mil veces no. Los humanos estamos llamados a entendernos.
No conozco de nada al perro de la casa de enfrente. Hay una calle por medio. Un dia, sin darle mayor importancia, oí que me ladró. Le salude con la mano y una sonrisa. Movió la cola y se puso nervioso. Sentí afecto. Creo que el perro también. Desde entonces cada vez que salgo a la pequeña terraza el perro está alli mirándome y moviendo su cola. ¡¡Hay gozo en él!! Y este pequeño y sencillo detalle me hace pensar. El perro está deseando el encuentro. Me presiente.
Sin embargo, cuando voy a subir al ascensor, un vecino que vive allí 40 años, ni me saluda ni desea subir conmigo. El desencuentro.
Recuerdo que en el "astillero" donde trabajé como peón unos cuantos años, un compañero me decía: "Guillermo, cuando subo esta cuesta de salida, ya no conozco a nadie". El desencuentro.
¿Cómo es posible esto? Desencuentros, experiencia universal, hasta el lo religioso. Entrar en la Iglesia y mirar a ver qué persona va a estar a mi lado; mirar a ver a qué persona voy a dar la paz. Desencuentro.
Lugares comunes en nuestras vidas, personas con las que estamos años y años, con las cuales el intercambio de palabras y sentimientos son nulos, inexistentes. Desencuentros que siguen creciendo como hierba mala.
Me parece que no es fácil construir nuestras vidas, ni nuestro mundo viviendo en el desencuentro. Personas y grupos tenemos que hacer un esfuerzo por encontrarnos.
"Mirad cómo se aman". Encontrarse es gratificante. Y cuanto más nos amemos más necesidad tendremos de encontrarnos.
Guillermo Santome, dominico.
miércoles, 30 de julio de 2008
sábado, 19 de julio de 2008
SACERDOTES EN CIBERESPACIO
Una buena persona, con sana intención, ha dado mi correo a un grupo, organización llamada "Sacerdotes en ciberespacio".
No sé quién es la persona o grupo que envia estos "email"; tampoco sé su dirección electrónica. Hemos intentado ponernos en contacto con ellos pero no ha sido posible.
Sí hemos pedido a una persona entendida en informática que gestione nuestra petición: que no nos envien, por favor, esos mensajes; que no estemos en esa cadena, porque es una cadena interminable la que se forma.
¿Qué se busca? No lo sé. Creía que era una red de información, fortalecimiento de nuestra vocación sacerdotal, pero no parece que sea esta la finalidad.
Digo que son cientos: muchachas bonitas; posturas provocativas; exceso de besos, afectos, abrazos. Invitación a una amistad más profunda.
En ningun mensaje aparece una palabra relativa a nuestra vocación sacerdotal.
¿Es una nueva clase de sacerdotes que se promueven a través del "ciberespacio"? No lo sé. Me parece que puede hacer mucho daño, si no lo ha hecho ya. Encandilarse en esta materia es fácil, porque las personas que promueven esta idea lo hacen de una forma original y atractiva: mezclar bellas fotos, buenas canciones, susurros, invitaciones, insinuaciones. Es el modo más fácil para que una persona quede enganchada.
No vale --me parece a mi-- enfadarse. Es como dar puñetazos a un muro o al aire. Si podemos, primero romper la cadena. Dejar la basura donde debe estar. Saber que siempre tendremos cerca --incluso dentro de mi-- tendremos basura. La gran tarea es buscar y tener aguas limpias. "Yo tengo un agua que salta hasta la vida eterna".
Los que desean manchar el manantial de la gracia, de la vida, es un problema de ellos. Y ser conscientes de la fuerza del mal en el mundo, fácilmente presente en los grandes regalos que son los avances informáticos. Ojalá sirvan para enriquecer nuestras. Y ojalá estuviera equivocado en estas apreciaciones.
Guillermo Santomé, dominico.
No sé quién es la persona o grupo que envia estos "email"; tampoco sé su dirección electrónica. Hemos intentado ponernos en contacto con ellos pero no ha sido posible.
Sí hemos pedido a una persona entendida en informática que gestione nuestra petición: que no nos envien, por favor, esos mensajes; que no estemos en esa cadena, porque es una cadena interminable la que se forma.
¿Qué se busca? No lo sé. Creía que era una red de información, fortalecimiento de nuestra vocación sacerdotal, pero no parece que sea esta la finalidad.
Digo que son cientos: muchachas bonitas; posturas provocativas; exceso de besos, afectos, abrazos. Invitación a una amistad más profunda.
En ningun mensaje aparece una palabra relativa a nuestra vocación sacerdotal.
¿Es una nueva clase de sacerdotes que se promueven a través del "ciberespacio"? No lo sé. Me parece que puede hacer mucho daño, si no lo ha hecho ya. Encandilarse en esta materia es fácil, porque las personas que promueven esta idea lo hacen de una forma original y atractiva: mezclar bellas fotos, buenas canciones, susurros, invitaciones, insinuaciones. Es el modo más fácil para que una persona quede enganchada.
No vale --me parece a mi-- enfadarse. Es como dar puñetazos a un muro o al aire. Si podemos, primero romper la cadena. Dejar la basura donde debe estar. Saber que siempre tendremos cerca --incluso dentro de mi-- tendremos basura. La gran tarea es buscar y tener aguas limpias. "Yo tengo un agua que salta hasta la vida eterna".
Los que desean manchar el manantial de la gracia, de la vida, es un problema de ellos. Y ser conscientes de la fuerza del mal en el mundo, fácilmente presente en los grandes regalos que son los avances informáticos. Ojalá sirvan para enriquecer nuestras. Y ojalá estuviera equivocado en estas apreciaciones.
Guillermo Santomé, dominico.
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