Estaba esperando el "Bus". Esperaba también una joven en una silla de rueda. El chofer paró el autobús en el sitio exácto donde estaba la joven. Se notó qu el "Bus" bajó de nivel, salió una plataforma y se abrieron las puertas centrales. La joven pudo entrar perfectamente en su silla de ruedas. Era como si se hubiera parado el tiempo. No hubo ninguna prisa. Sé que esto no ocurre en paises pobres, donde vivo es posible.
Contemplaba aquello como un niño. Me acordaba de San Pablo: "Se rebajó, siendo Dios, se hizo semejante a nosotros". El "Bus" se rebajó, se puso a la altura de aquella inválida... Y me quedé pensando que quizás sea esto lo que más necesitamos en nuestra vida: rebajarme. Tenemos muchas ocasiones para hacerlo; en cada encuentro con el otro.
Es posible. Intentar poco a poco una sociedad más humilde; si , digo sociedad . Hablamos de personas. Es el valor más necesario; una virtud imprescindible, para todos. Si, para todos. Cuanto más arriba estemos, más necesidad tiene la sociedad y el otro que me haga un poco más humilde y sencillo. Cierto, hay personas que tienen más obligación de hacer esto: las que están más encumbradas. En la Iglesia lo necesitamos mucho: "los montes encumbrados, las colinas elevadas..." tenían que hacer un esfuerzo para estar en el llano.
Nuestra humanidad está necesitada de sencillez y humildad. Lo puede hacer un "Bus", lo debemos hacer las personas; cuanto más si están encumbrados. No es fácil.
Guillermo Santomé, dominico.
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