jueves, 6 de marzo de 2008

EVANGELIZAR

San Pablo siente la necesidad de expresar publicamente algo que le quema en el alma: "Predicar el Evangelio no es para mi ningún motivo de gloria: es más bien un deber que me incumbe. Y ¡ay de mi si no predicara el Evangelio!".(I Cor.. 9,16).
El bien es difusivo. Como el buen olor, se propaga, se da, se expande sin que uno lo note. llevar la "Buena Noticia" es una necesidad para la persona que lleva el cántaro lleno de "agua viva".
Evangelezar no es tocar una guitarra, llevar la Biblia en las manos.
Es tener la bendición de Dios, vivirla. Sabernos benditos y bendecir, con más prontitud al que está necesitado.
Los Dominicos decimos: "Contemplata aliis tradere": Vivir llenos de Dios; que Dios tenga la iniciativa de mi vida, de la Palabra, y la comunique.
Llevar a los demás la bondad, la compasión.
Cada persona humana debería ser ALIVIO para el otro. Sobre todo, alivio para el que más lo necesita. Este es el cristianismo. Al final nos van a preguntar por esto: Beber de la fuente, y dar de beber.
P. Guillermo Santomé.

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