viernes, 18 de enero de 2008

FACIL DECIRLO

Repetimos con frecuencia: tener una actitud positiva. Fácil decirlo cuando se presenta el dolor, cuando alguien nos hace daño.
Diariamente estamos viendo en revistas, en programas de radio, TV, incluso en libros, el resentimiento de personas que se han separado en su matrimonio, en su relación sentimental. ¡¡ Tantas rupturas !! . Surge como una especie de revancha, la venganza: de personas, de grupos, algunas constantes a través de la historia.
Querer esclarecer la verdad a base de herir.
En casi todos los problemas de relación, problemas sociales, la responsabilidad es compartida. Hay de todo, ciertamente. Leemos en el Evangelio: " El que esté sin pecado, que tire la primera piedra". Todos tenemos algo o mucho de basura: nuestros "agujeros negros".
Hoy, más que nunca, tenemos que intentar mirar a nuestro mundo, a los hombres y mujeres, con actitud positiva. Tenemos que vencer al mal con el bien. Es una tarea ardua. Como la hormiga: dándonos la mano, sacando fuerzas para que predomine la bondad. Que predomine en el mundo lo AMABLE. "Si la vida nos ofrece limones, con ellos podemos hacer una limonada". Ante la adversidad: contentarnos con lo que tenemos. Siempre puede ser peor. Mi hermano Gabi, camino del quirófano, en situación límite, me decía: "Virgencita, que me quede como estoy". Nosotros tenemos que intentar que nuestro mundo esté un poco mejor de lo que está. Y eso depende de cada persona, de cada ciudadano.
Guillermo Santomé, dominico.

domingo, 13 de enero de 2008

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD

Pienso que las personas que leen estas páginas son personas que reflexionan, que están atentas a los problemas de hoy. Caminar es pisar tierra: a veces tierra amable, que puede pisarse con tranquilidad; a veces, es tierra llena de piedras y obstáculos que dificultan el caminar. Muchas personas están despiertas en ese caminar.
Todos, queramos o no, estamos en camino. Esa es la realidad. Los hay que miran demasiado hacia atrás; los hay que están anclados: ni para atrás ni para adelante.
En este blog deseo que siempre haya alguna vivencia; es decir, hablar, escribir desde la vida. Por supuesto la que yo percibo. Y me puedo equivocar. También decir que deseo no sean palabras vacias.
Se nos dice que están creciendo los "trastornos de la personalidad". Lo malo son las situaciones límites. Esta misma tardeque escribo he compartido el caso de un joven que vive hoy una situación límite, de difícil solución..
No hace falta dar muchos detalles. La vivencia religiosa nos lleva a estar en contacto con la interioridad. Lo que pasa dentro de las personas. Todos sabemos los tormentos y zozobras de toda índole de muchas personas. También tenemos el testimonio de hombres de ciencia; médicos que diariamente atienden a pacientes con estas complicaciones. Siempre las tuvo la condición humana, pero hoy --parece-- ha aumentado de forma alarmante.
Se caracterizan estos "trastornos" por una confusión continua, inestabilidad emocional( en general predomina el ego; no se piensa para nada en la donación al otro). Sobre todo aparece el vacio interior.
Parece que hay como un empeño que abolir la vivencia interior, el sentido religioso de la vida. Evidentemente, no queda nada.
Una persona que no se detiene a escuchar, a hacer silencio interior, es muy dificil que perciba la voz de Dios, la Palabra; es muy difícil que, tarde o temprano, se encuentre vacia y sin sentido. Y si esto pasa en la vida religiosa, el trastorno de la personalidad es más serio.
No se trata de ser pesimistas. No es un juego. Lo estamos viviendo cada dia. Está en nuestras manos optar por la vida en y con Dios: "Dios con nosotros", o el vacio. Y a veces --casi siempre-- se llega a estas situaciones involuntariamente.
Este vacio trastorna de arriba a abajo las torres mejor construidas. Vidas desnortadas; vidas que se van desmoronando lentamente.
Está en nuestras manos retornar al Camino: "Yo soy el Camino".
P. Guillermo Santomé, Dominico.

lunes, 7 de enero de 2008

PRINCIPIO DE SUBSIDIARIDAD

A los 40 años de la revolución cultural del 68.
Acabo de leer un trabajo, para mi, muy interesante. Lo creo de enorme actualidad. En realidad es la aplicación del principio de subsidiaridad.
Personalmente uno de los ejes de mi vida está en el convencimiento del valor que tiene este principio. Una de las ideas más claras de la Filosofia tomista y del sentido común.
El principio de subsidiaridad es, poniendo un ejemplo muy sencillo, que cuando un niño sabe comer, no tiene por qué darle de comer la madre. Lo que puede hacer una persona no tiene por qué hacerlo el Estado; cuando lo puede hacer un grupo, no tiene por qué hacerlo el Estado. El Estado sí coordinará; sí tiene obligación de hacer lo que no puede hacer la persona o el grupo.
Lo que urge es limitar ese aparato que llamamos "Estado". Un mínimo gobierno, (no digamos la necesidad que hay de reducir la burocracia).
El lema que corre como una corriente de aire fresco, es gritar una y otra vez: "Dejadnos en paz".
Hay que formar líderes en estas ideas:
El dinero donde mejor está es en el bolsillo de los contribuyentes.
Los padres son los que educan a los hijos y buscan lo mejor para ellos.
Sabemos que en el mundo se reunen muchas personas para promover esta idea. Es la gran idea de la democracia. Yo me uno a ella, tendremos un mundo mejor.
Guillermo Santomé, dominico.

viernes, 4 de enero de 2008

DIGNIDAD DE LA PERSONA

Parece que cada vez se escribe lo que cada uno quiere leer,
Hablar de lo que se desea oir: "lo que gusta a la gente".
Pero el profeta, aunque no guste tanto, tendrá que decirnos lo que debemos pensar; anunciar lo que debemos saber y sobre todo HACER.
En cada persona, hombre o mujer hay una dignidad que no terminamos de inculcar, defender y sobre todo, vivir. Una dignidad que tiene una realidad estática. Mejor que es una realidad estática, y a la vez dinámica.
Lo estático, lo que no cambia. Es la existencia de cada uno; con un cuerpo y alma que nos da la vida.
Y lo dinámico que nos debe empujar a crecer. Crecer, podando nuestra existencia, como se podan las plantas. ¿Por qué? ¿para qué?. A mi me parece sencillo: para no torcernos. La dignidad puede ser pisada, atropellada por mi mismo; también puede y es atropellada por los demás.
Y ahí está el profeta, que no gusta, ciertamente, pero que es un gran bien: para el que ESCUCHA. El profeta señala el camino: "enderezad, allanad". Y señala el camino a cada persona, también a los grupos humanos, a los pueblos. Qué bueno estar atentos a los signos de los tiempos, porque hoy más que nunca estam,os degradando la dignidad humana, aunque alguna vez citemos la Declaración Universal de los Deremos Humanos. Tenemos que bajar un poquito al llano, a lo pequeño, a lo cotidiano para descubrir lo estroeada que está la dignidad en muchas personas, en muchos grupos humanos. Y es una tarea que me corresponde a mi: porque yo soy esa planta que debe crecer "bonito", dirían en América Latina; crecer y dar fruto. Y eso vale para cada hombre o mujer de nuestro mundo.
Guillermo Santomé, dominico.

miércoles, 2 de enero de 2008

PRECIOS

Todo sube a primeros de año. ¿Es justo?.
El intermediario es quien siempre presenta mayores interrogantes. Es esa cadena oculta entre el hombre o la mujer que está en el "tajo", el que suda, el que trabaja a veces hasta decir "¡basta!"; es la persona que recoge los tomates, las lechugas, etc., y el consumidor. En realidad todos los ciudadanos somos consumidores. El 1º, el que suda en su trabajo, puede cobrar 0'30 y el consumidor pagar 3 ó más.
Hoy en el mercado de siempre, el familiar, de toda la vida, me decian que estaban asustados. No pueden competir con las "grandes superficies". Esos "super" donde no falta de nada. Estos grandes establecimientos compran a precio de ganga; venden con muchas ventajas.
Adam Smith hablaba de una mano invisible: el mercado, que convierte la búsqueda del interés propio (el egoismo, la avaricia) en beneficio para toda la humanidad.
"No es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero, lo que nos procura nuestro almuerzo, sino el cuidado que ponen ellos en su propio beneficio".
Lo que se busca en el fondo es la eficacia, EL INTERES, no la justicia. Hacer asequible el pan al hombre, a la mujer. Satisfacer razonablemente las necesidades, sobre todo de las personas más necesitadas.
¿Será así el orden natural? ¿Depredador?.
Guillermo Santomé, dominico.

martes, 1 de enero de 2008

CUANDO EMPEZAMOS UN NUEVO AÑO

Se hacen muchas recuniones, a todos los niveles y en casi todos los aspectos de la vida social: reuniones-congresos-convenciones-capitulos.... Se `habla, se trabaja mucho en esos dias, se distribuyen multitud de copias, se hacen conclusiones. Luego casi ninguna se cumple.
No soy quien para hacer juicios. Creo que la intención es buena en la mayoría de los casos.
Me hablaban de lo que se había hablado en una ultima reunión de superiores religiosos; de lo que se había concluido. Casi siempre lo que se comunica al pueblo, a las bases varia algo de la realidad vivida en las reuniones, congresos, etc. La experiencia nos dice que a muchas personas no les interesa mucho cuáles sean las conclusiones, a no se cuando se acuerda aumento de sueldo. Parece que eso interesa a todos. Y que las cosas queden como están.
Cuando estaba reflexionando sobre los comentarios que nos hacian de una reunión, tenía la ocasión de leer un articulo que se titulaba: "Que se doble, pero que no se parta". Me ha parecido una idea muy importante. El articulo ha tenido origen en las palabras de una "ministra": "Antes partía que doblá". Puede tener muchas traducciones. A mi se me ocurre una, porque lo siento así, porque lo he oido desde niño: "Antes muerta que humillada".
Bien, no sé si habrá sido así, pero a mi me ha hecho reflexionar y profundizar en ese "Que se doble": porque es como una llamada a que yo sea sencillo; que cada uno de los que deseamos seguir a Jesus, seamos como El. Sencillos y humildes en esta sociedad de consumo; sencillos y humildes en nuestro servicio a los semás; que ESCUCHE, "doblarse"; sea humilde, "doblarse"; que no me importe pedir perdón: "doblarse". Pero que no me parta, es decir, que no sea fiel, consecuente.
Gracias por esta luz que me aporta --y te la brindo-- esta sencilla frase ahora que estamos empezando el año.
Guillermo Santomé, dominico.