viernes, 21 de septiembre de 2007

TIEMPO Y ETERNIDAD

El año 2007 se va gastando y acabando. Ya pasó la mayor parte y lo que queda volará, igual que los días anteriores. Los fríos del invierno, la bella primavera, la plenitud del verano, todos van quedando en el recuerdo, y con las estaciones del año, nuestras vidas también se van gastando. Las neblinas matinales, la luz dorada de la vendimia, la luna grande como una calabaza, tal vez el otoño nos induce a pensar, con algo de tristeza, que el año que empezó como un amplia panorama delante, de proyectos, propósitos, ideas, esperanza e ilusión, se vaya caminando hacía su cierre. Tal vez nos alegre, porque puede que para algunos el año haya sido de estos que traen más disgustos, problemas y sinsabores que alegrías y éxitos. Sea como sea, hay pocos que se pronuncian satisfechos. Eso si, todo pasa, todo cambia y termina desapareciendo. Solo hay que darle tiempo. ¿O es que hay algo que permanece? ¿Algo deseable?

Hay los que creen que sí, lo que siempre permanece, lo que no cambia, ni muere, y le llamamos Dios. Porque además de Ser Eterno, es la fuente de toda bondad. Amor. Y si el hombre está hecho por Dios, o hecho de Dios, también puede participar del Ser Eterno. ¿CÓMO SE SABE DE DIOS? Por el encuentro personal con Él. Hay muchos maestros espirituales que hablan de esta experiencia.

Las enseñanzas de Jesús de Nazaret son brújula que nos señala hacía donde hay que buscar el encuentro con su buen Padre. El nos habla del espíritu, parte de la naturaleza de todo hombre, lo esencial, el medio del encuentro, el lugar es “aquí”, y el momento es “ahora”.

“YO SOY el camino, verdad y vida”

Y ya somos, solo hemos de darnos cuenta. Tal vez cuestión de soltar lastre, complicaciones, apegos etc. que nos mantienen identificados con nuestro ego, que siempre quiere más y mejor y nunca está satisfecho.

Y las formas externas, lo que nace, cambia y muere, son solo eso, una parte, lo externo, lo perecedero..


Son unas ideas que me han llegado; me han hecho reflexionar….